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Artículo de Lorenzo H. Pallarés sobre el Ratón Pérez.

publicado a la‎(s)‎ 23 sept. 2016 2:41 por AICUENT   [ actualizado el 5 ene. 2017 2:02 ]
A continuación os presentamos el árticulo de investigación de Lorenzo A. Hernández Pallarés sobre los cuentos del Ratón Pérez en la tradición popular. Árticulo publicado en IMPRESIONES, Revista oficial del colegio de odontólogos y estomatólogos de la Región de Murcia, en su número 70 del 2014. En el siguiente enlace podéis ver la revista y el árticulo (contiene imagenes de cirujía que pueden herir la sensibilidad). http://www.dentistasmurcia.com/revistas/pdf/Impresiones_70.pdf

LA PÉRDIDA DE LOS DIENTES DE LECHE: LA TRADICION Y EL CUENTO DEL RATONCITO PEREZ.


Se dice que si este cuento no hubiera existido, al final lo habría inventado y escrito algún odontólogo…



ORIGENES DE LA TRADICION:


La mayoría de niños viven con angustia la caída de sus 20 dientes de leche, primero porque a los niños cualquier cambio o perdida les asusta y le cuesta integrar en su vida (no olvidemos que es su primer perdida de una parte de su cuerpo)  y luego porque coincide con la pérdida de su primera infancia, es cuando empieza de alguna forma un cambio en su vida, la escolaridad, ciertas exigencias que antes no tenían, las risas de otros niños por la pérdida de los dientes,porque se les escapa el aire y tienen un hablar más infantil, etc.

De alguna forma todos estos cambios que pueden empezar sobre los 5 años y termina sobre los 11 años son fuente de ansiedad o al menos de intranquilidad para los niños de estas edades. Es pues un periodo largo. Y las culturas siempre han querido simbolizar esta madurez y a la vez han querido ayudar a los niños a hacer este tránsito de la forma menos traumática posible.

En algunas tradiciones se aconseja al niño a guardar los dientes que se caen debajo de la almohada y a cambio un personaje mágico o fantástico (recordemos que según el psicólogo evolutivo Jean Piaget, el niño-a esta en la fase preoperatoria o mágico-simbólica) vendrá a cogerlo de allí por la noche y a cambio le dejara un regalo. A veces este ritual va acompañado de un conjuro o de una frase o estribillo como : “Ratoncito toma este dientecito y tráeme otro más bonito y un regalito”. Muchas veces el regalo es algún dulce o bien una moneda.

Además de la tradición de guardar el diente debajo de la almohada, con variantes como ponerlo en el interior de un vaso, con o sin agua, existe otra tradición muy popular en el mundo de en vez de esconderlo bajo la cabecera,  lanzar el diente al aire o sobre el tejado de una casa para atraer buena fortuna. O para que de allí lo recoja el Ratón o el ser mágico encargado de dicha tarea. Como en las áreas más rurales de Belice y Honduras, y en Grecia. En Brasil se cree que si el diente aterriza en el tejado, se transformará en oro. 
En el Reino de Bután, ente India y China, los niños lanzan el diente al tejado de la casa para ofrecérselo a la diosa de la luna, a cambio de buena fortuna. Para los niños egipcios, la caída del diente tiene una connotación religiosa similar: el diente se envuelve en un trocito de tela y se lanza al aire con fuerza a la vez que cantan a Ra (Sol).

En  ciertos países de Oriente Medio existe una tradición de lanzar un diente de leche al cielo hacia el Sol o hacia Allah. Esta tradición puede tener su origen en una tradición  pre-islámica y se remonta al menos al siglo XIII. Mencionadapor Al Hadid.
En China y en Japón, si el diente que cae es del maxilar superior, se entierra; si es del inferior, se lanza al aire con el propósito de que los siguientes dientes crezcan sanos y fuertes. 
Los niños de tribus nómadas árabes también envuelven su diente, pero lo hacen en grasa de oveja y se lo dan a su perro, diciendo: “Llévate este dientito y tráeme uno más fuerte”. 
En Nigeria existe una tradición completamente diferente: los niños trazan siete círculos en el suelo. Si bailan bien en cada uno de ellos, el diente saldrá derecho; sino, saldrá torcido. 


¿Por qué en todos los rincones del mundo existen rituales específicos? En realidad, la razón con la que iniciaron estos rituales o tradiciones no eran para consolar al niño, a pesar de que se han mantenido a través de los siglos con ese propósito. Si no que en origen empiezan para evitar que alguien pudiese cogerlos y hacer algún tipo de hechicería o mal de ojo con estos dientes, ya que la creencia de la magia popular es que si alguien posee alguna parte de nuestro cuerpo: uñas, pelos o dientes, pueden utilizarlos para hacernos algún tipo de maleficio o conjuro con el fin de dañarnos o enfermarnos. Ademas como me comenta mi amigo y colaborador Juan Antº Valverde en torno a la tradición de echar el diente sobre el tejado puede tambien estar relacionada con los roedores, pues de siempre ha sido un lugar muy frecuentado por estos. Pero lo importante tiene que ver con cierto tipo de magia simpática que Frazer en La Rama Dorada cita. El gran miedo de muchas culturas no es solo al mal de ojo, como comentabamos antes sino en concreto a que aquel que posea una parte del cuerpo de uno puede dominar de algún modo al sujeto dueño de esa parte. Por lo que las partes de las que las gentes se desprenden son ocultadas para ser protegidas de otros seres. Pero además esto se da en sentido inverso, por una cuestión de magia simpática y es que de alguna manera el destino del nuevo diente se asocia con aquel que se ha quedado con el viejo; ¿y qué animal es famoso por su dentadura? (ya que roen y roen cualquier cosa con tesón y paciencia) pues el ratón y los de su familia. De esta forma, entregar el diente a  un roedor es la manera de asegurar que el nuevo será fuerte y sano.
Vemos pues final en todas las tradiciones que hay un ser encargado de recoger estos dientes de leche y llevárselos: Los Anglosajones tienen un Hada de los dientes “Tooth Fairy” personaje que suele coincidir en el resto del norte de Europa, aunque en Finlandia tienen un Trolls de los dientes.

En el sur en cambio suele ser un animalito, en Cantabria es L´esquilu de los dientis” (Ardilla de los dientes),con la excepción del país Vasco "Maritxu teilatukoa" (Mari la del tejado) y en Cataluña "l'Angelet" (el Angelito). En el resto suele ser un Ratón, como en Italia “El Topolino” o “Topino”. En Francia de donde quizás viene esta tradición de este animalillo hay un cuento del siglo XVIII de la baronesa d'AulnoyLa Bonne Petite Souris (El Buen Ratoncito). Habla de un hada que se transforma en un ratón para ayudar a derrotar a un malvado rey, ocultándose bajo la almohada del mismo, tras lo cual se le caen todos los dientes. Por eso en Francia lo llaman “Ratoncito” (la petite souris).


TRADICION ESPAÑOLA:


En los países de habla Hispana este ratoncito toma nombre y apellidos, ya que en España en algunos sitios tiene nombre de pila: Odón y en todos lados es popular por su apellido “Pérez”. En otros países Iberoamericanos se le conocer como “El ratón de los dientes”. Pero hay que ir al año 1894, para conocer su origen, pues en este año el pequeño rey Alfonso XIII que tenía 8 años de edad, pillo una rabieta increíble al caérsele uno de sus dientes, por lo que su madre la Regenta, María Cristina, le pidió al jesuita Luis de Coloma (1851-1915) que llegó a ser miembro de la Real Academia de la lengua en 1908 y fue un gran escritor y ensayista, sus novelas “Pequeñeces” o “Jeromin” fueron llevadas al cine en la época; que hiciera un cuento para el Rey con esta temática. No se sabe si se inspiró en el marido del célebre cuento de “la Ratita Presumida” o ya existía como dicho o personaje popular, pues en la novela de Benito Pérez Galdós "La de Bringas" escrita en 1884 y ambientada en 1868 (el autor compara a un personaje, especialmente tacaño, con el ratoncito Pérez), luego quizás el personaje ya debía ser popular para el público antes de la novela. El caso, es que el Jesuita acepto el encargo y pensó que además de consolarle, también sería una buena ocasión de formar el pensamiento moral del joven rey para que comprendiera mejor la vida y sufrimientos de gran parte de sus súbditos.

El rey Alfonso XIII, era llamado por su madre Buby, nombre que se le puso al  protagonista del cuento, junto al ratón. El cuento describe su encuentro:


"El rey niño Buby I colocó su diente debajo de la almohada, como es costumbre hacer, y esperó impaciente la llegada del ratoncito. Ya se había dormido cuando un suave roce lo despertó. De pronto, sintió una cosa suave que le rozaba la frente. Incorporose de un brinco, sobresaltado, y vio delante de sí, de pie sobre la almohada, un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera roja, terciada a la espalda".

La Historia hay que leerla… pues tiene fragmentos entrañables como la conversión del rey al tamaño de Pérez metiéndole el rabo en la nariz, el viaje por las tuberías para evitar a los gatos, hasta su hogar a escasos metros del Palacio Real, en la calle Arenal número 8, en la confitería Prats, en donde vivía con su familia (mujer y tres hijos) en una caja de galletas.

De allí le acompaña a hacer otro encargo, pero esta vez a la casa de Gilito, un niño muy pobre al que también se le ha caído un diente y el rey Buby ve como otros niños cercanos pasan frio y hambre. Y…. os dejo de contar por si seguís interesados en leerlo vosotros mismos.

EN LA ACTUALIDAD:


El Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este ratoncito de leyenda instalando una placa conmemorativa en la calle del Arenal, número 8, de Madrid, con el siguiente texto:


En 2006 la historia fue llevada al cine en una coproducción hispano-argentina, bajo la dirección de Juan Pablo Buscarini, bajo el título Pérez, el ratoncito de tus sueños.En enero de 2009, Disney estrenó la película El Ratón Pérez 2 en toda Hispanoamérica.

En cuanto al Teatro, En 2005 se estrenó en Buenos Aires El Ratón Pérez, tu primer musical, de Cibrian Mahler. En 2007 se presenta un nuevo espectáculo teatral en el Teatro El Nacional El Ratón Pérez y el cofre perdido. En abril de 2010 se presenta en el Teatro Gran Rex El Ratón Pérez Superpoderoso, un espectáculo de gran despliegue multimedia. En 2011, se repone El Ratón Pérez, tu primer musical de Cibrian Mahler, en el teatro Astral.


LORENZO-ANTº HERNANDEZ PALLARES

PSICOLOGO Y PRESIDENTE DE LA ASOCIACION IBEROAMERICANA DE CUENTOTERAPIA.

Un magnífico estudio sociológico, literario y antropológico del mito y el rito que supone la visita del ratón Pérez


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